Cinco formas de cuidar tu mochila para que dure años
Una mochila de tela técnica está diseñada para durar entre cinco y diez años. Lo que la mata antes,
casi siempre, es el mantenimiento equivocado.
1. No la metas a la lavadora
El tambor rompe las costuras selladas y el detergente común se lleva el recubrimiento impermeable.
Vacíala, sacúdela, aspira el interior y lávala a mano con agua tibia, un trapo y jabón neutro. Para las
manchas difíciles, un cepillo de dientes viejo y paciencia.
2. Sécala boca abajo y a la sombra
El sol directo degrada el poliéster y decolora los tintes. Cuélgala boca abajo, con todos los cierres
abiertos, en un lugar ventilado. Nunca uses secadora ni la pongas cerca de una estufa.
3. Los cierres se cuidan con cera, no con aceite
Si el cierre se traba, límpialo con un cepillo seco para sacar la arena y pásale una vela de parafina
por los dientes. El aceite atrae polvo y a la semana está peor que antes.
4. Guárdala vacía y sin doblar
Guardada llena y apretada, la espuma del espaldar se aplasta y no vuelve a su forma. Guárdala parada,
vacía y con un papel dentro si el ambiente es húmedo.
5. Renueva la impermeabilización una vez al año
El recubrimiento DWR se gasta con el roce. Cuando notes que el agua ya no forma gotas sino que se
extiende, aplica un spray impermeabilizante para telas técnicas con la mochila limpia y seca.
Cuesta poco y devuelve la mochila a su primer día.
Y si algo se rompe
Una costura abierta o un tirador roto se arreglan en cualquier taller de tapicería por poco dinero.
Además, todas nuestras mochilas tienen entre 2 y 3 años de garantía contra defectos de fabricación:
escríbenos antes de resignarte a comprar otra.










